Son reiteradas las consultas que nos formulan los opositores dirigidas a recurrir las notas dadas por los Tribunales calificadores en la fase de oposición de los distintos procesos selectivos.

Ddebe tenerse en cuenta que los órganos de selección gozan de lo que la jurisprudencia denomina «discrecionalidad técnica», es decir, la presunción de acierto (en razón a su objetividad y solvencia técnica) en la valoración y evaluación que realizan del aspirante, lo que lleva a los órganos judiciales a respetar su dictamen mientras no conste de manera inequívoca y patente que incurre en error técnico (Sentencia del TS, Sala de lo Contencioso, de 16 de marzo de 2016, dictada en el recurso nº 526/2015).

Ahora bien, la jurisprudencia sobre el control de la discrecionalidad técnica no es contraria a que se revise el proceder de tribunales de oposiciones cuando las circunstancias acreditadas en el proceso pongan de manifiesto que sus decisiones incurren en error o son arbitrarias. En efecto, una cosa es que en sede judicial no se pueda sustituir el criterio técnico del tribunal calificador o valorar su mayor o menor acierto siempre que no sea absurdo su juicio y otra que no quepa revisar la forma en que ha sido aplicado. Así lo ha declarado el Tribunal Supremo en Sentencia de 31 de julio de 2014 dictada en el recurso 2001/2013.

Por último el Real Decreto 364/1995, de 10 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento General de ingreso del personal al servicio de la Administración General del Estado y de provisión de puestos de trabajo y promoción profesional de los funcionarios civiles de la Administración General del Estado, en su artículo 14 dispone que: «Las resoluciones de los Tribunales o Comisiones Permanentes de Selección vinculan a la Administración, sin perjuicio de que ésta, en su caso, pueda proceder a su revisión conforme a lo previsto en los artículos 102 y siguientes de la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común.»

Por tanto, habrá que estudiar en cada caso si estamos ante una simple discrepancia en la valoración y calificación del ejercicio que realiza el órgano calificador o ante un incumplimiento por parte de dicho órgano.

A %d blogueros les gusta esto: